Paula Pareto es una persona común y corriente, que camina entre los demás seres humanos. Es de carne y hueso, se levanta cada mañana, y a veces sale en su bicicleta para recorrer varios kilómetros, o bien toma transporte público para dirigirse a su trabajo en el quirófano o en el CeNARD, lugar que sigue siendo muy especial para ella, no como atleta sino como asistente de la selección argentina de judo.
A lo largo del tiempo, Pareto se ha convertido en un ídolo deportivo en Argentina. Su popularidad se disparó tras consagrarse campeona olímpica en Río 2016, y más tarde al participar en el programa culinario más famoso del mundo. Todos la vieron luchando por sus sueños en el tatami, pero también mostrando su magia en la cocina en Masterchef.
Este paso por la televisión la llevó a crear Pareto Café, un establecimiento gastronómico ubicado en San Fernando, donde a veces ella misma sirve las deliciosas preparaciones que hace junto a su familia, incluyendo a su madre Mirta. Pero hace unas semanas, Paula no pudo contener la emoción al enterarse de que una vez más, su carrera como judoka había sido inmortalizada en una obra de arte impresionante.

«Me sorprendió mucho el mural. Bruno me lo envió por Instagram unas semanas antes de su inauguración y pensé: ‘bueno, ¿dónde estará esto?’ Creí que me diría Hurlingham, que queda muy lejos. Pero cuando me dijo que estaba en San Fernando, no podía creerlo», reveló Pareto.
Esa fue la reacción que tuvo la medallista de oro olímpica al ver las primeras imágenes de la obra de arte, a cargo del muralista Bruno Galati, oriundo de San Nicolás, quien recibió el encargo del municipio de San Fernando para plasmar a Pareto y a otros íconos del deporte argentino en la pared.
«He retratado a muchos deportistas en diferentes circunstancias. Me pidieron que creara un paseo de deportistas en la zona de los aserraderos. Cuando vi la pared, me asusté un poco, era muy grande y estaba en una avenida. Pero fue un buen desafío», confesó Galati. El mural tenía una longitud de aproximadamente 80 metros y una altura de 7,50 metros.
Al principio, la idea del muralista era retratar solamente a Diego Maradona, Lionel Messi y Manu Ginóbili, pero al enterarse de que la obra sería más grande de lo planeado, decidieron agregar a varios deportistas, incluyendo a mujeres. La inclusión de Pareto fue sugerida por el municipio.
Para crear la obra, Galati utilizó la técnica de stencil en las paredes, que resulta en una imagen en blanco y negro a través de un método de luces y sombras utilizando una foto como referencia. «Toda la línea negra está pintada con un pincel muy pequeño. En total, estuvimos seis días en la primera etapa y casi cuatro días más en la segunda. Comenzamos a las 10 de la mañana y nos quedamos hasta las 12 de la noche», explicó el muralista.
La deportista no sabía que, a pocos metros del lugar donde creció con su familia, un artista estaba creando una imagen memorable de su carrera deportiva.


