La Selección Argentina de Softbol Masculino Sub-23 venció por un contundente 10-1 a México en el partido por el tercer puesto y se quedó con la medalla de bronce en la Copa Mundial de Softbol Masculino WBSC disputado en Paraná, Entre Ríos. Es la cuarta medalla para Argentina en el torneo.
El partido comenzó con un verdadero escándalo, cuando los jugadores argentinos y mexicanos protagonizaron una pelea en pleno campo tras la primera entrada, ante una actitud antideportiva de un corredor visitante, el equipo argentino. Cuatro jugadores de cada equipo fueron expulsados del juego y el partido tardó varios minutos en volver a jugarse.
Apenas recomenzado, el equipo nacional demostró que seguían enfocados en el máximo objetivo. Lucio Retamar impulsó tres carreras y Juan Platner dos para poner a Argentina rápidamente 5-0 y dar un golpe de contundecia al equipo mexicano.
Muchos que recién se acercaron al softbol en este Mundial, se pregunta como es que Argentina juega tan bien y es potencia mundial, en un deporte tan lejano para la mayoría de la gente. Apenas lo juegan de manera federada un millar de atletas en el país pero la selección es capaz de ganar 10-1 a México, un país con una larga tradición en el bate. Ademá Argentina hoy está 2 en el ranking mundial Masculino y ya ganó un Mundial de Mayores y 2 juveniles.
La Confederación Argentina de Softbol junto a algunos clubes, establecieron un plan a largo plazo, doce años, para la captación de jugadores de todo el país, de 15 en adelante en los comienzos y comenzar a formarlos para luego impulsarlos a competir en la liga estadounidense North American Fastpitch Association.
Así Argentina se convirtió en el tercer país que más jugadores exporta, lo que le permite armar una selección nacional poderosa, con gran experiencia en ligas de nivel. El año pasado, Argentina se consagró Campeón del Mundo en Mayores, superando a históricas potencias como Nueva Zelanda, Japón y Canadá, confirmando que los proyectos serios a largo plazas suelen dar muy buenos resultados.
La medalla de bronce obtenida por el U23, es otra demostración que el softbol argentino seguirá por largo tiempo compitiendo por los primeros lugares en el mundo.




