En el fútbol argentino, el arbitraje se encuentra en una situación crítica y sin precedentes. Los constantes errores y controversias han generado un clima de descontento y cuestionamiento hacia los árbitros. Las decisiones equivocadas, la falta de coherencia en la aplicación de las reglas y la falta de preparación son algunos de los principales problemas que aquejan al arbitraje nacional.
Los fallos han sido evidentes en diversos encuentros, donde jugadas clave han sido mal sancionadas, penales no otorgados o cobrados incorrectamente, y tarjetas amarillas y rojas han sido mal asignadas. Estos errores han tenido un impacto directo en el desarrollo de los partidos y han generado frustración tanto en los jugadores como en los aficionados.

La falta de capacitación y supervisión adecuada se señala como una de las principales causas de esta problemática. Es fundamental exigir un mayor nivel de formación a los árbitros y establecer un control más riguroso de su desempeño. La implementación de tecnología, como el VAR, podría contribuir a mejorar la precisión de las decisiones arbitrales y reducir los errores.
Los resultados alterados por fallos arbitrales han minado la confianza en el arbitraje argentino y es crucial tomar medidas para restablecer la transparencia y la justicia en el fútbol nacional. Es responsabilidad de las autoridades del fútbol argentino colaborar con los árbitros y brindarles el apoyo necesario para superar esta crisis.
Para recuperar la credibilidad y elevar el nivel del arbitraje, se requiere una capacitación constante, una evaluación rigurosa y una selección transparente de los árbitros. El compromiso de todas las partes involucradas en el fútbol argentino es fundamental para revertir esta situación y garantizar un juego más justo y equitativo.
Aunque el arbitraje argentino se encuentre en su peor momento, es importante recordar que aún es posible encontrar soluciones. Con la implementación de medidas concretas y el compromiso de mejorar, se puede restablecer la confianza en el arbitraje, brindando así un mejor espectáculo para los aficionados y una competencia más justa para los equipos.
En estas últimas horas, intensificado por la polémica expulsión de un jugador de Boca ante Arsenal (con intervención del VAR), la comunidad arbitral mantiene la especulación de una posible destitución de Beligoy al finalizar el actual torneo. Me permito cuestionar tal afirmación, ya que encontrar otro Beligoy no resulta sencillo: alguien dispuesto a recibir instrucciones de la AFA, transmitirlas a los árbitros y al mismo tiempo garantizar la estabilidad sindical al liderar el sindicato.
Para alcanzar dicho estatus, Beligoy debe tener conocimiento y haber participado en situaciones que involucran al verdadero poder, que se basa en la fuerza, la influencia y el dominio ejercido por su empleador.


