La tenista argentina Florencia Moreno tuvo otra destacada participación en el reciente torneo de Indian Wells de tenis adaptado. Campeona en dobles junto a la colombiana Angélica Bernal tras vencer a Macarena Cabrillana y Lucy Shuker en la final por 6-4 y 6-4. Además fue subcampeona en la categoría individual.
Nacida en Cañuelas hace 33 años, es una tenista profesional argentina que hizo historia al convertirse en la primera argentina en disputar un Grand Slam este 2023. El próximo objetivo de Florencia, de los tantos que va cumpliendo uno por uno, es Roland Garros en el mes próximo.
En el 2019 alcanzó el puesto trece del ranking internacional de tenis adaptado femenino mostrando ya todo su enorme potencial. En el 2022 dio otro golpe al convertirse en top ten de dobles luego de ganar el Abierto Británico en pareja con la china Zhenzhen Zhu. En la actualidad ocupa el 13º puesto en singles y el 12º en dobles.
La historia de crecimiento deportivo y sueños que se van cumpliendo es el reflejo de la fortaleza personal de Florencia, que enfrenta dificultades y desafíos desde antes de conocer una cancha de tenis. En el 2000, sufrió un grave siniestro vial que derivó en la amputación de su pierna derecha a la altura de la cadera. Fue mucho tiempo después, cuando tenía 24 años, que empuñó una raqueta por primera vez.
Cuenta que por esos tiempos tenía mucho miedo, pánico de caerse y apenas se movía con silla de ruedas en ese club de Cañuelas. De hecho, esa vez también fue su debut en una silla ya que Florencia «las odiaba» y prefería las muletas y bastones canadienses. Algún desprevenido que la vio en ese momento nunca hubiera pensando que se convertiría en atleta profesional y una de las mejores del mundo.


